El Santo Rosario.
«El Santo Rosario es mi oración mariana predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su profundidad. En esa plegaria repetimos muchas veces las palabras que la Virgen oyó del Arcángel y de su prima Isabel. Y en el trasfondo de las avemaría, pasan ante los ojos del alma los episodios principales de la vida de Jesucristo. El Rosario en su conjunto consta de los Misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos, y Gloriosos, y nos pone en comunión vital con Jesucristo a través del Corazón de su Madre». (Juan Pablo II).
Oraciones iniciales.
V. Por la señal + de la Santa Cruz, de nuestros + enemigos líbranos, + Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, + y del Hijo y del Espiritu Santo. Amén.
V. Señor, abre mis labios.
R. Y mi boca proclamará tu alabanza.
V. Dios mío ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
V. Señor mío Jesucristo.
R. Dios y hombre verdadero, me pesa de todo corazón de haber pecado, porque he merecido el infierno y perdido el cielo, y sobre todo, porque te ofendí a ti, que eres bondad infinita, a quien amo sobre todas las cosas. Propongo firmemente, con tu gracia, enmendarme y alejarme de las ocasiones de pecar, confesarme y cumplir la penitencia. Confío me perdonarás por tu infinita misericordia. Amén.
V. Abre, Señor, mis labios.
R. Para alabar tu nombre, y el de tu Santa Madre.
V. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
R. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
El que Guía, anuncia los misterios que se van a meditar: de gozo, de luz, de dolor o de Gloria y antes de cada decena se va anunciando el Misterio, rezando el padrenuestro y a continuación diez avemaría y un Gloria al Padre. Al final de cada Misterio, se acostumbra rezar alguna jaculatoria:
V. María, Madre de gracia, Madre de Misericordia.
R. En la vida y en la muerte, ampárame, gran Señora.
O ésta que pidió la Virgen de Fátima:
¡Oh Jesús mío! Perdona nuestras culpas, presérvanos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, socorre especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
O cuando el Rosario es por algún difunto:
V. Dale, Señor, el descanso eterno.
R. Y brille para él (ella) la luz perpetua.
V. Descanse en paz.
R. Así sea.
Misterios de Gozo.
Lunes y Sábado
1. Primer misterio de gozo: La Encarnación del Hijo de Dios (Lc 1: 37).
2. Segundo misterio de gozo: La visita de la Virgen María a Santa Isabel (Lc 1: 39-56).
3. Tercer misterio de gozo: El nacimiento del Niño Jesús (Lc 2: 1-20).
4. Cuarto misterio de gozo: La presentación del Niño Jesús en el Templo (Lc 2: 22-40).
5. Quinto misterio de gozo: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo (Lc 2: 41-52).
Jueves
1. Primer misterio de luz: El bautismo de Jesús en el Jordán (Mt 3: 13-17).
2. Segundo misterio de luz: Jesús se da a conocer en las bodas de Caná (Jn 2: 1-12).
3. Tercer misterio de luz: Jesús anuncia el Reino de Dios invitando a la conversión (Mc 1: 15).
4. Cuarto misterio de luz: La Transfiguración de Jesús (Lc 9: 35).
5. Quinto misterio de luz: La institución de la Eucaristía, expresión sacramental del Misterio Pascual (Jn 13: 1).
Martes y Viernes
1. Primer misterio de dolor: La oración de Jesús en el huerto (Mc 14: 22-42).
2. Segundo misterio de dolor: La flagelación de nuestro Señor Jesucristo (Mc 15: 1-15).
3. Tercer misterio de dolor: Jesús es coronado de espinas (Mc 15: 16-20).
4. Cuarto misterio de dolor: Jesús con la cruz a cuestas (Mc 15: 21-28).
5. Quinto misterio de dolor: La Crucifixión y muerte de nuestro Señor Jesucristo (Mc 15: 29-39).
Miércoles y Domingo
1. Primer misterio de gloria: La Resurrección del Hijo de Dios (Mt 28: 1-8).
2. Segundo misterio de gloria: La Ascensión del Hijo de Dios (Hch 1: 6-11).
3. Tercer misterio de gloria: La venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles (Hch 2: 1, 13).
4. Cuarto misterio de gloria: La Asunción de María (Ap 12: 1).
5. Quinto misterio de gloria: La Coronación de nuestra Señora, como Reina de cielos y tierra (Lc 1: 46-50).
Al terminar los cinco misterios se rezan tres avemaría, en la forma que a continuación se indica, y la Letanía Lauretana.
Dios te salve María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen purísima antes del parto, en tus manos ponemos nuestra fe para que la ilumines, llena eres de gracia…
Dios te salve María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen purísima durante el parto, en tus manos ponemos nuestra esperanza para que la alientes, llena eres de gracia…
Dios te salve María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen purísima después del parto, en tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames, llena eres de gracia…
Dios te salve María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida en gracia sin la culpa del pecado original. Dios te salve, San José, esposo de María Virgen y Madre. Amén.
¡Dios te salve Reina, Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra! ¡Dios te salve!
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos.
Y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh Clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Letanías de la Santísima Virgen.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre Celestial que eres Dios.
Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo que eres Dios.
Ten piedad de nosotros.
Espíritu Santo que eres Dios.
Ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que eres un solo Dios.
Ten piedad de nosotros.
Santa María.
Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios.
Ruega por nosotros.
Santa Virgen de las vírgenes.
Ruega por nosotros.
Madre de Jesucristo.
Ruega por nosotros.
Madre de la divina gracia.
Ruega por nosotros.
Madre purísima.
Ruega por nosotros.
Madre castísima.
Ruega por nosotros.
Madre Virgen.
Ruega por nosotros.
Madre Inmaculada.
Ruega por nosotros.
Madre amable.
Ruega por nosotros.
Madre admirable.
Ruega por nosotros.
Madre del Buen Consejo.
Ruega por nosotros.
Madre del Creador.
Ruega por nosotros.
Madre del Salvador.
Ruega por nosotros.
Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
Virgen prudentísima.
Ruega por nosotros.
Virgen venerable. (Virgen digna de veneración)
Ruega por nosotros
Virgen laudable. (Virgen digna de alabanza)
Ruega por nosotros.
Virgen poderosa.
Ruega por nosotros.
Virgen misericordiosa.
Ruega por nosotros.
Virgen fiel.
Ruega por nosotros.
Espejo de justicia. (Espejo de santidad)
Ruega por nosotros.
Trono de la Sabiduría.
Ruega por nosotros.
Causa de nuestra alegría.
Ruega por nosotros.
Vaso espiritual. (Templo del Espíritu Santo)
Ruega por nosotros.
Vaso digno de honor. (Honor de los pueblos)
Ruega por nosotros.
Vaso Insigne de devoción. (Modelo de entrega a Dios)
Ruega por nosotros.
Rosa Mística.
Ruega por nosotros.
Torre de David. (Fuerte como la Torre de David)
Ruega por nosotros.
Torre de Marfil. (Hermosa como Torre de marfil)
Ruega por nosotros.
Casa de Oro.
Ruega por nosotros.
Arca de la alianza. (Arca de la Nueva Alianza)
Ruega por nosotros.
Puerta del cielo.
Ruega por nosotros.
Estrella de la mañana.
Ruega por nosotros.
Salud de los enfermos.
Ruega por nosotros.
Refugio de los pecadores.
Ruega por nosotros.
Consoladora de los afligidos.
Ruega por nosotros.
Auxilio de los Cristianos.
Ruega por nosotros.
Reina de los Ángeles.
Ruega por nosotros.
Reina de los Patriarcas.
Ruega por nosotros.
Reina de los Profetas.
Ruega por nosotros.
Reina de los Apóstoles.
Ruega por nosotros.
Reina de los Mártires.
Ruega por nosotros.
Reina de los Confesores.
Ruega por nosotros.
Reina de las Vírgenes.
Ruega por nosotros.
Reina de todos los Santos.
Ruega por nosotros.
Reina concebida sin pecado original.
Ruega por nosotros.
Reina elevada al cielo en cuerpo y alma.
Ruega por nosotros.
Reina del Santísimo Rosario.
Ruega por nosotros.
Reina de la paz.
Ruega por nosotros.
Reina de México.
Ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.
Ten piedad y misericordia de nosotros.
V. Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todos los peligros, oh Virgen gloriosa y bendita. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
V. Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos alcanzó el premio de la vida eterna: concédenos, a los que recordamos estos misterios del Santo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Ofrecimiento del Santo Rosario.
Por estos Misterios santos de que hemos hecho recuerdo, te pedimos, ¡oh María!, de la Fe Santa el aumento; la exhaltación de la Iglesia; del Papa el mejor acierto; de la Nación Mexicana, la unión y feliz gobierno. Que el gentil conozca a Dios, que el hereje reconozca sus errores. Que todos los pecadores tengamos, arrepentimiento. Que los cristianos perseguidos puedan practicar su fe. Goce puerto el navegante y de salud el enfermo. Que en el Purgatorio gocen las ánimas refrigerio. Y que este santo ejercicio tenga aumento en toda la cristiandad, para que alcancemos por su medio, el ir a alabar a Dios en tu compañía en el cielo. Amén.
Concede, oh Señor y Dios Nuestro a los que somos tus siervos que gocemos siempre de la salud del alma y del cuerpo, y que por la Gloriosa Virgen María gocemos prontamente de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.